Rompiendo el silencio

15 Febrero
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Profesión de moda: Despedidor

Nunca me han gustado las empresas para las que sus trabajadores son meros números. He trabajado en varias empresas, grandes y pequeñas. En el año 2002 empecé a trabajar en una empresa con sede central en Sevilla. Era una gran compañía nacional. Quizá los sueldos no eran los mejores dentro del sector pero os puedo asegurar que los empleados (y éramos muchos) nos sentíamos muy a gusto en ella. Éramos como una gran familia. Era la típica compañía en la que no te importaba quedarte a trabajar fuera de tu horario porque resultaba divertido y gratificante hacerlo.

Pero estas cosas no duran para siempre. Las empresas compran a otras empresas, el número de empleados aumenta y las cosas cambian. Pasas de ser una persona, con nombre y apellidos a ser un simple número. Y de números va la cosa, siempre estamos con estadísticas, que si sobra personal para el volumen de trabajo que asumen, que si ahora cierro este departamento…

En los últimos meses he visto despedir a muchos compañeros, de todas las edades. Al menos han tenido la delicadeza de no contratar a un “despedidor” que según parece es lo que está de moda.  Personas que se dedican única y exclusivamente a dar la cara por la empresa e ir despidiendo a los empleados. Según dicen, lo hacen porque al no conocer a los empleados les es más fácil darle la noticia, pero yo creo que las empresas que contratan estos servicios lo hacen por quitarse el muerto de encima. Supongo que no debe ser fácil despedir a una persona con 39 años, dos niños pequeños y su mujer en el paro, pero mira, de esta manera se evitan el mal trago. Tiene que ser muy duro, que después de muchos años “al servicio” de una empresa, ésta prescinda de ti por medio de una persona ajena a la misma y que el compañero de Recursos Humanos con el que has tratado siempre no te diga nada. Espero que mi empresa no llegue a eso.

En fin, que ahora habrá que hacerse “despedidor”, que es lo que demandan las empresas.

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